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2014/10/20

Desencuentros entre patriotismo y nacionalismo

Desencuentros entre patriotismo y nacionalismo
Tomás Urzainqui Mina, jurista e historiador nabarro. Iruinea-Nabarra
http://www.noticiasdenavarra.com/2014/10/18/opinion/tribunas/desencuentros-entre-patriotismo-y-nacionalismo

El discurso político profesional está constituido habitualmente con subterfugios y eufemismos, pero esta práctica alcanza niveles de auténtica sustitución de la realidad cuando se trata de camuflar la situación de subordinación que sufre esta sociedad conquistada, lo que genera la aparición de verdaderas incongruencias.

Desde el nacionalismo ha habido autores que confunden el reemplazo de los Fueros propios por unos fueros de privilegio, o concesiones de la conquistadora Castilla, luego autonomía foral, con los Fueros de soberanía y políticos, que son los Fueros navarros. Así, el nacionalista Leizaola metió en el mismo saco a la obra jurídico política del patriota navarro Sagaseta de Ilurdoz y a la del fuerista liberal vizcaíno Navia de Salcedo, cuando ambos se referían a realidades objetivas diferentes, el primero a la constitución independiente navarra con su propio sistema jurídico y ordenamiento legal, mientras que el segundo se refería a la normativa foral vigente en las provincias de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, supuestamente pactada tras la conquista de la Navarra marítima y la consiguiente suplantación allí por los reyes de Castilla de los Fueros de soberanía navarros.

El ocultamiento de la causa patriótica, la de la libertad de Navarra, que se manifestó unida hasta principios del siglo XX, está relacionado no sólo con el acoso desde las posiciones de los conquistadores españoles y franceses, sino también desde el combate iniciado en 1895 de un cierto nacionalismo contra el fuerismo, en principio vascongado, llegando a confundir el significado de los fueros. El nacionalismo no ha querido tener en la consideración debida el máximo contenido patriótico que tiene la defensa del sistema jurídico propio de Navarra, o Fueros. Es decir, la defensa del Estado independiente de Navarra, concretado en su ordenamiento jurídico, también llamado Fueros.

Se sigue sin tener en cuenta la existencia del verdadero sujeto político de nuestra sociedad. Así, mientras se ha visto que, junto al catalanismo cultural estaba el catalanismo político, en cambio no se quiere ver que además del vasquismo cultural (Euskal Herria) está el sujeto político estatal de Navarra y su consiguiente patriotismo soberano e independiente. Falta visualizar a la sociedad política, conquistada y dividida, social y territorialmente, que es la de la Navarra entera. Los prejuicios ideológicos lo dificultan, como lo demuestra que se haya llegado en las encuestas de identidades nacionales a que no se pregunte sobre la consideración de identidad o pertenencia y existencia de la ciudadanía navarra en la Navarra occidental (Araba, Bizkaia y Gipuzkoa ) y en la continental; y todavía más si tenemos en cuenta que en todas las encuestas sobre este tema realizadas en los últimos tiempos, en lo que se refiere a la Alta Navarra, el porcentaje de los que se consideran solamente navarros supera con diferencia a las demás opciones: navarros y vascos, navarros y españoles, solo vascos o solo españoles.

La valoración que hizo el que después sería el fundador del nacionalismo vasco, Sabino Arana, sobre la Gamazada, a la que fue invitado por patriotas navarros, es muy esclarecedora. Escribió que Navarra había sabido movilizar a toda su sociedad, sin distingos de ninguna clase, en defensa de los derechos nacionales. Pero después de hacer aquella afirmación confesaba que le parecía impensable aplicar el modelo de aquel patriotismo cívico en Bizkaia y se inclinó por crear un partido nacionalista que se pudiera enfrentar a los partidos dinásticos españoles hegemónicos entonces en Bizkaia.

Sin embargo, el patriotismo navarro que tiene muchos siglos de independencia a la espalda, tras la Gamazada de 1893-1894, fue confundido con el del origen del nacionalismo vasco en 1895, desde el ámbito de los seguidores de Sabino Arana, cuando, aun siendo aquel anterior y haber influido en el surgimiento de este, existe un desencuentro fundamental, precisamente en la fijación del sujeto político nacional, mientras en el primero es la liberación de la ya existente sociedad estatal independiente navarra ahora conquistada, para el segundo se trata del proyecto de un nacionalismo partidista, de inspiración inicialmente étnica-religiosa-lingüística, que tiene como objetivo crear una nueva nación, olvidándose de liberar a la sociedad, y al estado propio, que aunque conquistados, ya existen.

Ha habido tantos fuerismos como ideologías de partido se han afincado en el país. Para los nacionalistas sin Estado propio, sería recomendable un poco de conocimiento de nuestra historia nacional y de que hoy estamos conquistados por España y Francia, así partirían de la realidad de que el sujeto político nacional es Navarra y no de ensoñaciones vestidas de ropajes puristas.

No se consigue llegar a un análisis suficiente del sujeto político, prefiriendo el espejismo fundamentalmente culturalista. Por otro lado, tampoco contempla la realidad contemporánea de la sociedad y su Estado propio de Navarra, pues no quieren ver que yacen subordinados por la conquista continuada a manos de España y Francia.

Los conquistados, ahora -conscientes o inconscientes- colaboradores de los conquistadores, se sienten muy incómodos ante lo que ellos ven como amenaza para sus intereses, la posibilidad de que la nación conquistada recupere el ejercicio de la independencia. Así, aquellos que usufructúan una parte del poder en los territorios navarros conquistados, orientales u occidentales, y del norte o del sur, están nerviosos ante la eventualidad de tener que devolver el poder a la sociedad conquistada. Los partidos nacionalistas se hallan ante la tesitura patriótica de abrirse a la desconquista y al Estado navarro que es el propio, o por el contrario seguir encastillados en unas supuestas instituciones forales falsamente pactadas con el conquistador.

Fuentes del nacionalismo han señalado las posibles fases para un nuevo estatus político. Estas fases aparecen con una clara influencia del politólogo español Herrero de Miñon. En mi libro Soberanía o subordinación (2005) ya analicé este tipo de planteamientos que resultan negacionistas de la realidad de esta sociedad conquistada y de su Estado.

Otra tendencia reduce la cuestión al ejercicio del derecho a la necesaria consulta, o derecho a decidir, ocultando lo fundamental, que antes de conseguir la independencia externa con respecto a los demás estados hay que desconquistarse internamente. Algunos, como Ibarretxe, no lo dicen porque piensan que ocultando la realidad de la Navarra entera pueden saltarse el primer paso -la fijación del objeto social independiente o sujeto cívico-político- e ir directamente al referéndum de autodeterminación. Un salto porque no se quiere hacer los deberes que sí han hecho los catalanes y escoceses, pues ellos han dejado asentado que son estados independientes que ahora están dominados por otros estados.

2014/10/17

Nabarra según Dante Alighieri

Nabarra según Dante Alighieri
José Joaquín Saldias

…Dichosa Nabarra
Si se defendiese con el monte que la rodea!
Dante Alighieri (Paradiso XIX)

La divina Comedia es una de las obras fundamentales de la literatura universal, es un poema que pudo ser compuesto entre los años 1304 y 1320. Se divide en tres grandes partes (Infierno, purgatorio y paraíso) éste último compuesto entre los años 1313 y 1321, año del fallecimiento del autor Dante Alighieri.

¿Qué circunstancias llevaron al poeta a escribir semejante sentencia?

Resulta difícil indagar la cantidad y el grado de información de la política internacional a principios del siglo XIV, de lo que podemos estar seguros es que el Dante era una persona con acceso a esa información. Hacía un siglo que el Estado de Nabarra era noticia en la política europea, para intentar caracterizar aquellas razones debemos recordar el contexto histórico del periodo que estamos mencionando, en particular en lo referente a la conquista de la Nabarra marítima. La conquista castellana de los territorios navarros occidentales respondió, en primer lugar, al proyecto político expansionista castellano, motivado por el afán invasor de sus gobernantes que orientaron sus esfuerzos hacia un colonialismo (alentado por las ambiciones, jamás colmadas, de sus clases dirigentes) que concretó manu militari el inicio de su hegemonía peninsular.

En segundo lugar la apropiación castellana del litoral cantábrico nabarro significó la inaccesibilidad del Reino de Nabarra al mar, de nefastas consecuencias para este último, en su doble dimensión (geopolítica y económica).

En tercer lugar el acceso a los recursos naturales y la utilización de una cultura marítima antiquísima, favoreció la utilización por parte de castilla de las rutas navales de los vascos (en particular las de los bancos de ballenas y bacalaos del Atlántico norte, pero también las del mediterráneo como describe Benjamín de Tudela) y de su reputada autoridad en la materia (allí se encontraban los astilleros más importantes de la región). Con ese dominio Castilla accede a la caza de la ballena (el aceite de ballena era considerado el petróleo de la época); a una marina mercante; a una armada militar; incluso a los corsarios vascos, muy experimentados y con una larga trayectoria.

A esta tragedia, brevemente explicada, debemos añadir otro hecho de nefasta memoria, me refiero a la denominada “Guerra de la Navarrería” acontecida durante el año 1276. Jimeno Jurío describe los acontecimientos con descarnado realismo afirmando que “los hospitales son incapaces de albergar a tanto herido”. Una vez más los intereses foráneos de dinastías extranjeras causaban estragos entre el pueblo nabarro. En este sentido los versos del Dante parecen predicciones para la criminal conquista que Castilla llevará a cabo de dos siglos después.

2014/10/13

Doctor Jaso

Doctor Jaso
Iñigo Saldise Alda

Heráldica Jaso: Escudo en campo de plata árbol de sinople con un jabalí de sable pasante sobre el mismo.

Heráldica Atondo (de Pamplona): Escudo cuartelado, 1º de gules cuarto de carbunclo pomelado de oro que es de Nabarra por privilegio otorgado por el rey  de Nabarra Juan de Trastámara, 2º y 3º de azur dos bandas de oro con dos lunas en menguante de oro entre ellas que son propias del linaje de Atondo, 4º de gules grifo de oro armado y membrado de sables que son de los Caritates (Carite).

Juan de Jaso y Atondo nació en Donibane Garazi. Su padre Arnalt Peritz de Jaso fue oidor de Comptos de la Cámara Real y Maestre de Finanzas en Pamplona, pese a tener sus orígenes en la denominada nobleza baja al ser considerado el linaje de Jaso como de los infanzones campesinos, algo que cambió en el año 1435 cuando Pedro de Jaso, abuelo de Juan de Jaso y Atondo, subió en el escalafón de nobleza nabarra al otorgarle el rey consorte de Nabarra, Juan de Trastámara, un cargo menor en la administración real.  Esto propició el matrimonio de Arnalt de Jaso con Guillerma de Atondo en el año 1441; mujer de un importante linaje de la nobleza alta de la vertiente administrativa.

El padre de Juan de Jaso y Atondo sirvió al príncipe de Biana, Carlos de Evreux y Trastámara, hasta que éste se alzara en armas contra su padre Juan II de Nabarra, conocido como el usurpador. Antes de ello el propio Carlos de Biana le había nombrado en el año 1447 Maestre de la Cámara de Comptos y Contador Mayor de su Casa, reafirmado así a Arnalt Peritz de Jaso en su nuevo papel dentro de la nobleza alta, en su rama administrativa, es decir, nobles de servicios o de toga.

Por ello Juan de Jaso y Atondo, ambos apellidos son de linajes afiliados al partido agramontés, fue dirigido en sus estudios hacia la carrera de Leyes, estudios que cursó en la Universidad de Bolonia, donde se graduó el 16 de noviembre del año 1470 con el título de doctor de Derecho Canónico. En dicho acto estuvieron presentes Pedro de Arbués, famoso inquisidor y obispo de Rieux, junto al obispo de Pamplona Pedro de Foix, hijo éste último de la Lugarteniente del Reino de Nabarra, la princesa Leonor de Trastámara y de Gastón de Foix. Desde entonces fue nombrado como doctor Jaso.

Con el fracaso agramontés del año 1471 en su intentona de abrir las puertas de Pamplona a los agramonteses y con ello  expulsar a los beaumonteses, Arnalt de Jaso, Juan y su hermano Pedro de Jaso y Atondo tuvieron que huir de la ciudad, pasando a residir en Tafalla, ciudad próxima al casillo de Olite.

En el año 1472 accedió al cargo de maestre de las Reales Finanzas, tras ser nombrado en Lescar por la Regente, Lugarteniente y Gobernadora de Nabarra, Leonor de Trastámara y el marido de esta, Gastón de Foix.  Y en el año 1476  fue nombrado, también por la Regente, presidente del Consejo Real de Nabarra y alcalde de la Corte Mayor. Ese mismo año Juan II de Nabarra, el usurpador, dijo de él:

“(…) egregio,  fiel y bien amado servidor, alcalde de la Corte Mayor y maestre de Finanzas”.

En el año 1478 el usurpador Juan II de Nabarra y Aragón hizo merced de los cuarteles e imposiciones reales sobre la villa de Idocin. Los habitantes de dicha villa eran beaumonteses convencidos odiaban al señor agramontés de Idocin y por ello fueron levantisco contra el doctor Jaso. Pero éste y en señal de pleno señorío, hizo levantar en Idocin un palacio con su correspondiente torre fuerte.

En el año 1483, Juan de Jaso y Atondo llevó dos importantes negociaciones. Por un lado con la regente de Nabarra, Magdalena de Francia y la princesa de Biana, Catalina de Foix. Por otro con los reyes Isabel de Castilla y León y su marido Fernando II de Aragón. La idea era concertar un matrimonio entre la princesa de Biana y el príncipe de Asturias y Gerona. Para ello se desplazó a la Corte española, pero las negociaciones, finalmente, no llegaron a buen término. Esto le valió ganarse la simpatía y confianza por parte de la familia real nabarra, junto al respeto de los reyes y nobles españoles.

Estos años de leal trabajo a la Corona, donde el prestigio y la vida del doctor Jaso fueron mejorando notablemente, tuvieron su colofón con su matrimonio con María de Azpilkueta y Aznarez de Sada. Esta  joven mujer era la más cotizada de la Corte, pues en ella confluían las herencias de dos de más importantes familias de la nobleza militar.

Tras el matrimonio el doctor Jaso, señor de Idocin, a modo de consorte, ostentó también el título de señor de Xabier, al formar parte de la dote de María de Azpilkueta y Aznarez de Rada. Su fama no paró de aumentar en la Corte de Nabarra. En el año 1494 fue incluso el encargado de recibir el juramento de los tres Estados de Nabarra a Catalina de Foix y Juan de Albret, tras el juramente de estos de los Fueros y Leyes de Nabarra en la catedral de Pamplona. Dicho juramento lo realizó bajo el cargo en funciones de Canciller ausente.

Todo esto le valió en sumo para convertirse en el embajador de confianza de los reyes de Nabarra, siempre al frente de mismas, siendo dichas misiones diplomáticas muy complicadas. La primera fue en el mismo año de su contrato matrimonial.

Por aquellos días la política internacional del Reino de Nabarra pretendía una alianza con el incipiente Reino de España tras la conquista de Granada por parte de los reyes católicos. Así pues se concertaron los tratados de Pamplona y de Medina del Campo. La base de ellos era el casamiento de la princesa Ana de Foix y Albret, primogénita de los Reyes de Nabarra, con el príncipe D. Juan, heredero de las Coronas de España, Castilla-León y Aragón. Además y si a aquéllos les nacía un hijo varón, el casamiento de éste debía llevarse a cabo con alguna de las hijas o parientes de los reyes católicos españoles. El Doctor Jaso dejó en la Corte española el grato recuerdo que merecían sus dotes de negociador y su sagaz patriotismo nabarro. 

Al año siguiente también estuvo presente en la confirmación de nuevos tratados firmados entre España y Nabarra, siendo reafirmado en el importante cargo de presidente del Consejo Real de Nabarra.

En el año 1499 y mediante el pago de importantes sumas, adquirió para su linaje los términos de Subiza, Ibiricu, Cicur Mayor y otros lugares. En el año 1502 y tras la muerte de su suegro, accedió al título de señor de Azpilkueta, también a modo de consorte.

En año 1507 el doctor Jaso se puso al frente de una nueva comitiva diplomática. Su misión era tratar de enderezar las relaciones con el Reino de Francia. Había que conseguir que Luis XII de Francia, que estaba empeñado en confiscar el vizcondado de Bearno, junto a los condados de Bigorra y Foix, dejase de patrocinar los inventados derechos al trono nabarro de su sobrino el duque de Nemours, de nombre Gastón de Foix, el cual era primo carnal de la reina de Catalina I de Nabarra.

En el año 1510 negoció un tratado de alianza e integración plena para Bearno, Bigorra y Foix con Nabarra. Esta unión serviría para defenderse mutuamente del rey de Francia, que por aquel entonces pretendía dividir la Corona pirenaica según la línea divisoria de los puertos secos, y otorgar, por sorteo, una de las partes al ambicioso Gastón de Foix.

 Ya en el año 1512 tuvo lugar la embajada más acongojadora. El rey español Fernando II de Aragón, exigía que el Estado de Nabarra violase su neutralidad en beneficio de él, permitiendo el paso a las tropas españolas que habían de atacar al Reino de Francia. Las negociaciones fueron muy tensas y se rompieron con estas amenazadoras palabras del falsario español a los distinguidos diplomáticos nabarros, En los que se encontraban Mariscal del Reino de Nabarra y el doctor Jaso, Presidente del Consejo real de Nabarra:

“(…) tomaré de fuerza lo que me niegan de buen grado”.

Al poco tiempo de las truncadas negociaciones, el rey español ordenó invadir y ocupar el Estado neutral de Nabarra. Juan de Jaso y Atondo formó parte del séquito que acompañó a los legítimos reyes de Nabarra hasta el vizcondado del Bearno.

Tras el fallido intento militar llevado a cabo por los nabarros buscando la recuperación de la Nabarra invadida por los españoles, ese mismo año 1512, el rey consorte de Nabarra Juan de Albret, ordenó a Juan de Jaso y Atondo, junto al resto de legítimos consejeros y alcaldes del Reino, el retorno a las tierras ocupadas, concretamente a Olite. Pero las pretensiones libertarias en Derecho fueron rápidamente combatidas por el invasor español. Fernando de Aragón, tras recibir el juramento de los beaumontes en su ilegítima titulación como rey de Navarra, nombró a continuación a Luis IV de Beaumont presidente de su Consejo Real para la colonia española de Navarra.

El doctor Jaso ferviente católico junto a su mujer, jamás rindió pleitesía y juramento de lealtad a Fernando el falsario, pese a sufrir la amenaza de pena y condena de excomunión como esgrimían las falsarias bulas papales que realizó y manejó el uñas largas rey español. Juan de Jaso y Atondo sufrió la confiscación de sus bienes, además de sufrir las burlas de los beaumonteses. Su viaje a Medina del Campo del año 1513 fue para pleitear por haciendas robadas. Su negativa a rendir obediencia al rey español le valió el destierro a las tierras de Aragón.

Escapó del destierro en el año 1514, reuniéndose en Pau con Catalina y Juan, reyes legítimos de Nabarra, los cuales le mantuvieron en la legítima presidencia del Consejo Real de Nabarra. Allí les informó de los desmanes realizados por los invasores españoles y también por los traidores beaumonteses.

En el año 1515 es cuando murió el ilustre Juan de Jaso y Atondo en Pau. Noble y patriótico nabarro, fue doctor en Derecho Canónico, señor de Idocin, de Xabier y de Azpilkueta, presidente del Consejo Real de Nabarra, alcalde de la Corte Mayor y maestre de las Finanzas del Reino. Hombre de gran inteligencia y de firmes convicciones. Fue inmune a la traición beaumontesa, estudioso de la historia, guardián potente de sus derechos y de gran dignidad personal. De él es la realización de los escudos que se ven en la puerta del castillo de Xabier y la obra Relación de los descendientes de los Reyes de Navarra y de las demás cosas principales de dicho Reyno.


Heráldica del castillo de Xabier

Juan de Jaso y Atondo, señor de Xabier: Escudo cuartelado. 1º y 4º de gules una faja jaquelada doble de oro y negro, en la parte superior del campo un menguante de plata sobrepuesto a otro mayor jaquelado doble de oro y negro, con las puntas hacia abajo; campaña de plata con un ceñidor o divisa superior de una fila de jaqueles de negro y oro opuestos a los de la faja, que son de Aznarez de Sada en Xabier. 2º y 3º de plata árbol de sinople con un jabalí de sable pasante sobre el mismo que trae de Idocin y son de Jaso.

Señorío de Xabier: Escudo de gules una faja jaquelada doble de oro y negro, en la parte superior del campo un menguante de plata sobrepuesto a otro mayor jaquelado doble de oro y negro, con las puntas hacia abajo; campaña de plata con un ceñidor o divisa superior de una fila de jaqueles de negro y oro opuestos a los de la faja que son de Aznarez de Sada.

María de Azpilkueta y Aznarez de Sada, señora de Xabier: Escudo cuartelado. 1º y 4º de gules una faja jaquelada doble de oro y negro, en la parte superior del campo un menguante de plata sobrepuesto a otro mayor jaquelado doble de oro y negro, con las puntas hacia abajo; campaña de plata con un ceñidor o divisa superior de una fila de jaqueles de negro y oro opuestos a los de la faja, que son de Aznarez de Sada en Xabier. 2º y 3º jaquelado de sable y plata que son de Azpilkueta, las cuales trae de Baztan.

2014/10/04

Dionis de Eza y Mauleon

Dionis de Eza y Mauleon
Iñigo Saldise Alda

Armas del nabarro Dionis de Eza y Mauleon
Heráldica: Escudo cuartelado. 1º de oro tres bandas de sable (otros dicen cuatro bandas de azur) que son de Eza. 2º de oro león de gules que trae de Mauleon. 3º de oro león de azur (otros dicen león de gules) que trae de Agramont. 4º de oro rastrillo de azur que trae de Sarasa (otros enmiendan tachando Sarasa y poniendo Berayz Mayor añadiendo al rastrillo tres lises nacientes del mismo). En todo, bordura de gules cargada con seis bezantes de plata (otros dicen hasta doce bezantes de plata, incluso otros dicen bordura de sinople con ocho bezantes de plata).

Señor de Eza. Fue biznieto por vía paterna del célebre obispo de Pamplona Sancho Sánchez de Oteiza. Mientras que por vía materna fue biznieto de Ojer de Mauleon, miembro destacado de las Compañías Nabarras formadas por Carlos de Evreux, II de Nabarra. Todo ello situó a Dionis de Eza y Mauleon, junto a sus familiares directos, dentro de la nobleza media de Nabarra. Además estuvieron afiliados al bando agramontés.

En el año 1508 en un Estado de Nabarra en paz tras la expulsión un año antes del líder beaumontés Luís III de Beaumont junto a familiares y partidarios, una vez desnaturalizados de la condición nacional de Nabarra, Dionis de Eza y Mauleon poseyó el cargo de alcalde del castillo de Tutera, también llamado castellano, por concesión directa junto al cargo de Justicia de la ciudad, por el propio rey consorte de Nabarra, Juan de Albret.

Al ser deudo o familiar de la Casa agramontesa de Peralta tras su matrimonio con Leonor Pérez de Verayz y Peralta, fue el encargado de defender heroicamente la ciudad y el castillo de Tutera frente al ataque de las tropas invasoras españolas, las cuales estuvieron  capitaneadas por el hijo bastardo de Fernando II de Aragón,  el arzobispo de Zaragoza Alonso de Aragón.

Repelió todos los ataques de los españoles desde el 26 de julio del año 1512 hasta 9 de septiembre del mismo año. Fueron 45 días de sitio en los cuales Dionis de Eza y Mauleon, junto al resto de tudelanos, carecieron de toda ayuda.

En el año 1514 el invasor rey español Fernando II de Aragón confirmó al señor de Eza las gracias concedidas por Catalina I de Nabarra y su esposo Juan de Albret, buscando así el posicionamiento a su favor de Dionis de Eza y Mauleon, el cual, pese a todo, continúo fiel a los legítimos reyes de Nabarra en la clandestinidad.

El emperador Carlos I de España y V de Alemania, le colocó como miembro de su guardia personal con el mismo interés que su abuelo, el cual no era otro que el posicionamiento político del héroe de Tutera y gentilhombre de Nabarra, hacia el lado español.

El señor de Eza retó por motivos de pastos al señor consorte de Fontellas, Antonio de Gante, al cual se le puede considerar uno de los primeros colonos españoles de la Merindad de Tutera. El consorte señor de Fontellas era un caballero castellano que participó en la invasión española del año 1512 a las órdenes del duque de Nájera, el cual se convirtió en el ilegítimo virrey español de la Nabarra ocupada, además de ser el gran valedor del de Gante.

Las rencillas originarias entre el señor de Eza y el señor de Fontellas se remontaban hasta el año 1508. Estas fueron reavivadas al estar un español al frente del señorío de Fontellas; es decir, mantenían un trasfondo político de índole nacional. Así tras la ocupación ilegal del Reino de Nabarra, el español se negó a permitir el pasto al ganado del nabarro, pese a que en el contrato original realizado por Juan II de Nabarra y Martín de Peralta, constaba claramente con los derechos que poseían sobre los mismos los de Tutera, concretamente en poder llevar a pastar su ganado al monte de Fontellas.

De las palabras se pasaron a los hechos y los hombres del español mataron a uno de los hombres del nabarro.

Se generó por tanto causa de Justicia contra el español por parte de un procurador del señor de Eza. Esta se llevó a cabo en el año 1519 y fue en la ciudad de Tafalla.

Por su parte el español y en ausencia del nabarro, denunció al señor de Eza ante los alcaldes del Real Consejo de Navarra sito en la ocupada Pamplona. En él, el español dijo que había que ahorcar al nabarro antes de un año.

La defensa legal del nabarro se hace imposible al ser considerado en rebeldía hacia España. Todo por mostrar abiertamente su defensa de la legalidad de la dinastía legítima de Albret sobre la Corona de Nabarra. Incluso se vio obligado a desempolvar una Ley nabarra de tiempos de Sancho el Fuerte, sucintamente del año 1230, referente a la ilegalidad de sentenciar a muerte a un noble de Nabarra por parte de otro, en teoría también nabarro, sin la presencia del condenado en un juicio para poder defenderse. Y eso que la primera muerte fue provocada por los hombres de armas del caballero español.

Comenzó entonces un envío de cartas entre ambos, el cual llevó a la exposición pública, mediante un cartel en la iglesia de San Cernin de Pamplona, de un desafío a duelo por parte del nabarro. Las misivas no paraban de ir entre uno y otro. Entre todas ellas el español aceptaba el desafío del nabarro, al cual le instó a buscar lugar y notificar cuales debían ser las armas, iguales para ambos.

Según lo acordado, el desafío debía llevarse a cabo en Pau. Al final solo acudió el valeroso nabarro, mientras que el colono español no se presentó al no contar con el permiso del emperador Carlos I de España y V de Alemania. El juez de campo dictó sentencia a favor del nabarro y condenando al español por cobardía. A su vuelta a Tudela el nabarro arrastró las armas del español al son de tambor batiente. Por otro lado, el español, Antonio de Gante, se vengó ahorcando una efigie del señor nabarro de Eza en Fontellas.

Armas del español Antonio de Gante
Heráldica: Antonio de Gante: Escudo cuartelado en cruz, 1º y 4º de azur cinco estrellas de ocho puntas de plata en sotuer. 2º y 3º de plata tronco en barra con seis bezantes de oro. Bordura de dieciséis piezas, ocho de oro con filete en orla y cruz de sable y ocho de plata con haz de tres flechas de sable que es propio de Gante.

Todavía en el año 1519 y desde la ciudad condal de Barcelona, Carlos I de España y V de Alemania hizo que no valiese el desafío y dictó sentencia al respecto. En dicha sentencia el emperador español considera traidor a Dionis de Eza y Mauleon al haber ido a Pau, capital del Reino de Nabarra por la ilegal y violenta ocupación de Pamplona, buscando amparo del legítimo rey Enrique II de Nabarra.

Esta sentencia demuestra el carácter político de la misma, por cuanto se limitó el ejercicio de Derecho del señor de Iza, como así los Fueros del Reino le concedían. En dicho dictamen se favorecieron los intereses de un  colono extranjero, español para más información, en detrimento de los Derechos estipulados en el Fuero del autóctono nabarro.

Así pues, el señor de Eza fue obligado, junto a otros gentileshombres y señores nabarros reconocidos como leales a los Albret, a formar parte del ejército que combatió contra los libertarios Comuneros de Castilla, contrarios al emperador de España y Alemania. Así  mismo, al enviar a partidarios de la soberanía de Nabarra fuera de las fronteras naturales del Reino o Estado, se pretendió por parte imperial atenuar a las fuerzas de la resistencia nabarra contra los soldados invasores españoles.

Estos nabarros no solo fueron obligados bajo pena de muerte a luchar contra los comuneros castellanos, sino que fueron utilizados para englobar las tropas imperiales españolas contra los intereses libertarios de Nabarra. Primero fueron colocados en retaguardia, al no ser fiables sus acciones en combate contra los lealistas nabarros o su más que probable unión a los mismos. Posteriormente los pusieron junto al resto de tropas españolas que cercaron la fortaleza de Hondarribia, la cual desde el año 1521 hasta el año 1524 estuvo bajo el estandarte colorado del Estado de Nabarra.

Finalmente el emperador Carlos I de España y V de Alemania, por supuesto ilegalmente autotitulado IV de Navarra, le alzó el destierro forzado, en el cual estuvo obligado obligado a combatir por los intereses imperiales del Reino de España, concediéndole incluso acostamiento de 100 ducados anuales para él y su esposa, muriendo en la hermosa y oprimida tierra tudelana.

2014/10/01

Nabarrèncs, un paseo por su historia bearno-nabarra

Nabarrèncs, un paseo por su historia bearno-nabarra
Une promerade à travers l'historie Bearno-Navarre

Foto gentileza de Goalhart D'Eslayoó
Nabarrenkoxe, Nabarrenkoze, Nabarrenkose, Nabarrengose, en diversas formas o dialectos de la lengua más antigua o autóctona del lugar, el euskara o lingua navarrorum. Nabarrèncs en la lingua d’Oc. Navarrenx en lingua française y Navarrensis en lingua latina, en todas esas lengua significa lo mismo,  naturales de Nabarra.

Foto gentileza de Goalhart D'Eslayoó
Las primeras noticias escritas que tenemos de la ciudad de Nabarrèncs se sitúan sobre el año 1085.

Concretamente en una carta se menciona dicha población hasta cinco veces, siempre bajo la forma latina de civitas Navarrensis (ciudad de naturales de Nabarra). En dicho documento se firmó la paz entre el vizconde de Bearno y de Oloron, conde de Bigorra con el vizconde de Xiberoa, ante los daños ocasionados por los suletinos a los bearneses. Esto fue mediante la aplicación de justicia por juramento, por pago o bien por ordalía o juicio divino mediante duelo. Finalmente el duelo se llevó a cabo a orillas de río Gave, en el término de Navarrensis.

Nabarrèncs se consolido como una ciudad de paso para el Camino de Santiago, volviéndose en una ciudad fronteriza ante los avatares políticos de la historia. En el año 1188 el puente primogénito de madera fue sustituido por uno de piedra por mandato de Gastón IV del Bearno, asentándose a la par un importante mercado. Dicho puente contó una torre defensiva y de peaje. Para entonces Nabarrèncs ya contaba con una fortaleza defensiva conocida como la Casterrasse y que pertenecía a los vizcondes del Bearno.

En el año 1316 la ciudad recibió el título de casa de campo por parte de la vizcondesa Margarita de Bearno, quien mandó construir un palacio en el centro de la ciudad, una ciudad amurallada con plaza central, estando las calles en perpendicular. Las casas eran de 6 a 7 metros contando amplio jardín detrás de las casas y los callejones  las separan.

En el año 1343 Nabarrèncs es cabeza de una senescalía comunal formada también por Araujuzon, Audaux, Dognen, Gurs, Méritein, Sus, Laàs, Ossenx y la aldea de Geup.

En el año 1385 el senescal o gobernante feudal era vasallo directo del vizconde del Bearno. Tres años más tarde, el vizconde del Bearno y conde de Foix Gastón Phoebus, encarceló al regidor de la ciudad hasta que los habitantes de la misma se pusieran de acuerdo en vistas de reparar la planta del puente sobre el río Gave. Estas reparaciones se repitieron posteriormente entre los años 1412 y 1415.

En el año 1507 la ciudad de Nabarrèncs rindió homenaje a la reina Catalina I de Nabarra, duquesa de Gandia, de Montblanc y de Peñafiel, vizcondesa del Bearno y Castelbó, condesa de Foix, de Bigorra y de Ribagorza, además de baronesa de Farfaña, frente a las ilegítimas pretensiones de su tío Juan de Foix, vizconde de Narbona y padre a su vez de Germana de Foix, mujer del rey español Fernando II de Aragón, de Sicilia y Nápoles, conde de Barcelona, del Rosellón y de la Cerdeña, que por aquel entonces también era gobernador regente del Reino de Castilla y León, el cual manifestaba abiertamente unas oscuras y serias intenciones para apoderase ilegalmente del Reino de Nabarra.

Dicho posicionamiento político de carácter nacional es llevado a cabo por toda la población, quedando representado bajo la legalidad de la época, mediante la entrega a la Corona de Nabarra de las pechas o ganancias generadas por el molino existente sobre el río, siendo estas además, a modo de perpetuidad.

Los españoles invadieron y ocuparon de forma violenta e ilegal gran parte del Reino de Nabarra en el año 1512, salvándose inicialmente el vizcondado de Bearno y con ello permaneciendo libre la ciudad de los nabarros o Nabarrèncs.

 Pero en el año 1524 las tropas imperiales de Carlos I de España y V de Alemania, ilegítimamente auto-titulado también IV de Navarra, arrasaron la ciudad de Nabarrèncs. Dichas tropas invasoras españolas estuvieron capitaneadas por Philibert de Chalon, príncipe de Orange, señor de Arlay y Nozeroy.

La no entrega de la ciudad llevada a cabo por sus moradores, fue recompensada por Enrique II de Nabarra, copríncipe de Andorrra, vizconde de Bearno, Tursan, Gabardan, Tartas y Limoges, conde de Foix, Périgord, Albret y Bigorra, con la devolución a sus habitantes de las pechas del molino. Además, por mandato del rey nacido en Sangüesa se procedió a la reconstrucción de la ciudad, siendo amurallada con posterioridad entre los años 1538 y 1549. Dicho amurallamiento fue realizado por el arquitecto italiano Fabricio Siciliano. Esta muralla es similar a la ciudadela de Lucca en la Toscana.

En el año 1563 la iglesia de Sant-German en Nabarrèncs, que había sido construida entre los años 1551 y 1562, fue consagrada al culto hugonote por la mismísima reina Juana III de Nabarra, coprincesa de Andorra, duquesa de Albret, vizcondesa del Bearno, Marsan y Tartás, condesa de Foix, Limoges, Périgord, Armañac y Bigorra. En dicho lugar fue donde la reina de Nabarra profesó públicamente su apego al calvinismo reformista o nabarrismo, similar al denominado anglicanismo al estar la cabeza de la iglesia en la jefatura del Estado nabarro y no en el Estado Pontificio de Roma.

Las murallas de Nabarrèncs se convirtieron en inexpugnables,  resistiendo todos los ataques católicos, tanto de súbditos nabarros como de extranjeros españoles y franceses, durante las guerras de religión en las que se posicionó la reina nabarra Juana de Albret.

Posiblemente la resistencia  más destacable fue la ocurrida en el año 1569. Dicha resistencia se llevó a cabo frente al asedio de las tropas francesas del católico Antoine de Lomange, comúnmente conocido como Terride.

En el año 1620 y ante las noticias de la sanguinaria toma de las Cortes nabarras situadas en Pau, Nabarrèncs abrió sus puertas al rey de Francia Louis XIII, el cual ya había proclamada la ilegal unión del Estado de Nabarra y Bearne al Reino de Francia. El rey de los franceses impone la religión católica en todas las tierras nabarras; pese a ello, Nabarrèncs se mantuvo en la clandestinidad como uno de los pocos lugares que protegieron a los hugonotes.
Nabarrèncs-----------------------------------------------------------------------------Navarrenx
Escudos realizados por Iñigo Saldise
 Así pues Nabarrèncs, al igual que el resto de las tierras vasconas norpirenaicas tras la invasión y ocupación ilegal francesa, paso a formar parte de la colonia de Navarre en las garras del imperio francés, y con ello, no cabe duda, se perdió cualquier atisbo de libertad al perderse su natural Estatalidad nabarra.


NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda
ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

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©NABARTZALE BILDUMA 2011

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