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2012/07/31

Memoria histórica y política propia

Memoria histórica y política propia
J.X.Mauleon, Cadreita-Nabarra

Durante el transcurso del presente año 2012, 500 años después de la invasión y ocupación militar española del año 1512, las instituciones coloniales españolas existentes en la Navarra reducida y residual,  no han mostrado reparo alguno en celebrar la pérdida de la independencia de la totalidad territorial de la Nabarra surpirenaica tras las invasiones y ocupaciones llevadas a cabo por Castilla y Barcelona en siglos pasados. Por otro lado, también se han mostrado eufóricos en aclamar la batalla de las Navas de Tolosa del año 1212, que tiene más de leyenda que de realidad, al menos en lo referente al papel desarrollado por los nabarros, el cual tiene más de mito o leyenda que de realidad.

Hace cinco siglos que se le amputaron al Reino de Nabarra  sus últimas tierras soberanas-por ende independientes-surpirenaicas, debido a una ilegal y violenta acción militar española, por lo que las instituciones que “continuaron” en esa parte del territorio baskon o nabarro, no poseyeron legitimidad alguna en materia jurídica en base a nuestro Derecho Pirenaico. Por el contrario, el Reino de Nabarra y sus legítimas instituciones, se mantuvieron soberanas e independientes en la vertiente norpirenaica hasta el año 1620. Es decir, hasta que otra acción tan ilegal y tan violenta como la llevada a cabo por los españoles un siglo antes, y esta vez llevada a cabo por una acción militar francesa, apagó la luz del Estado más progresista y moderno existente hasta esa época. Fue entonces, cuando los últimos nabarros perdieron su legítimo derecho a decidir su destino, su futuro, al eliminar y transformar los franceses las instituciones del Reino Pirenaico.

La desmemoria colonialista o quizás mejor dicho la colonización de la historia llevada a cabo por el invasor, en este caso concretamente por el nacionalismo español, ha utilizado y utiliza la onomástica de la batalla de las Navas de Tolosa del año 1212, para justificar, desde ciertos entornos del nacionalismo imperial español, la inexistencia de una acción violenta contra los nabarros llevada a cabo por un ejército de invasión y ocupación español tres siglos después. Por cierto, una ocupación militar que perdura hoy día, cinco siglos después.

Por otro lado, la colonización mental que sufre triste y lamentablemente gran parte de la Nación nabarra, que les ha llevado a creer que dentro del marco institucional, colonial, colonialista e imperial español-válido igualmente para las instituciones coloniales e imperialistas francesas-se va a poder alcanzar la independencia de nuestro País o mejor dicho, recuperar la plena soberanía de nuestro Estado, Nabarra. Más llamativo a mi parecer, es cuando los conocidos o denominados como grupos o partidos nacionalistas vascos, que continuamente exigen la independencia o la soberanía, diluyen su mensaje en esas instituciones colonialistas e imperialistas, que están amparadas en Constituciones donde la independencia y la soberanía de nuestro Pueblo, de nuestra Nación, de nuestro País, de nuestro Estado, Nabarra, no están contempladas e incluso, serán de nuevo perseguidas por acciones militares.

Solo desde una política propia, firme y sujeta al objetivo primario de la recuperación de la plena soberanía de nuestro Estado, Nabarra, rescataremos la libertad que nos arrebataron ilegal y militarmente. O lo que es lo mismo, desde el ejercicio propio de la independencia, finalmente seremos libres.

2012/07/29

Añoranza por los años, los días y las horas del Reino perdido

Añoranza por los años, los días y las horas del Reino perdido
Arantzazu Amezaga, bibliotecaria y escritora

Hace quinientos años, el reino de Nabarra conoció una invasión que desbarató sus defensas, desmochó sus castillos, despojó de derecho y honor a su monarquía legítima y, dividiéndolo en dos, enajenó su soberanía. El conquistador no le arrebató sus Fueros ni se ocupó de reemplazar unas instituciones que durante ochocientos años lo rigieron, desde el momento triunfal de los vascones sobre Carlomagno. No hacía falta. Al restarle independencia, lo demás quedaba inerte, como roble quebrantado, sin humedad suficiente para sus raíces. No crece lo debido.

Hace quinientos años, ciento ochenta y dos mil quinientos días, un ejército comandado por el Duque de Alba con 20.000 hombres a su espalda, irrumpió por el verde camino de la montañosa Goizueta y transcurrió por la amplia vereda del barranco de la Burunda, con sus hombres entrenados en las guerras de Italia y Granada, con sus cañones y su disposición militar.

Por encima planeaba la sombra depredadora de Fernando de Aragón, con su irreductible afán de apretar el poder peninsular en su guantelete de hierro, amigo del papa de Roma, a quien ayudaba en sus contiendas militares, en la otra península europea. La bula de herejía contra los reyes legítimos de Nabarra, importa poco quién la escribió o cuándo se emitió: estaba redactada en el momento mismo del diseño de un estado centralista, fundamentado en la cruzada religiosa, en el que la felicidad pública jamás contó, y en el que nunca nadie calculó la muerte de sus soldados, menos el sufrimiento de las poblaciones. No importaba la matanza, ni tan siquiera interesaba el fin, solo contaban los medios para obtener la riqueza y el poder. A la salvaje expoliación se le cubrió con un formato religioso protocolar.

Hace quinientos años, ciento ochenta y dos mil quinientos días, con todas las horas y minutos y segundos de sus fríos inviernos y dulces primaveras, calientes estíos y dorados otoños, este maravilloso reino de Nabarra, uno de los primeros y más ricos de Europa, dueño del mar y sus puertos, es decir del comercio, cuando contaba entre sus estados a Bizkaia y Gipuzkoa, a caballo entre los Pirineos, no como barrera, sino como camino civilizador, dejó de existir por la fuerza brutal de los timbales de la guerra, el estruendo de la pólvora artillera y el tajante filo de las espadas, empujado todo eso por el tufo maléfico del ánimo conquistador.

En estos días, recordando el reino perdido, mirando el cielo azul del verano, contemplando el largo atardecer, queda rememorar cómo lo hizo la última reina propietaria de las dos Nabarras, Catalina, que realizando el vademécum de su estado, replegada al norte del mismo, donde iniciarían ella y su dinastía una dura aunque ineficaz réplica de doce años de recuperación de la invasión, exclamó: "Mis estados llegaban por parte del mar de Occidente y desde Fuenterrabía al mar del mediodía, y confines del Estado de Rosellón, están pegantes a los reinos de Castilla y Aragón, conteniendo los montes Pirineos..."

Hace quinientos años, ciento ochenta y dos mil quinientos días, 4 millones y 380 mil horas, perdimos por la fuerza militar, la genial realización política del espíritu vasco, en frase de Manuel Irujo. Pero no pudieron despojarnos de la memoria y, por eso, a la invasión agraviante anteponemos la esperanza, invocando el antiguo decir vasco: Milla verte urte igaratoa ura bera bidean/ Aunque pasen dos mil años… va el agua por su camino. Es decir, seguimos en el trabajo de la reclamación y recuperación. No hemos sido vencidos.

http://www.noticiasdenavarra.com/2012/07/29/ocio-y-cultura/cultura/anoranza-por-los-anos-los-dias-y-las-horas-del-reino-perdido

La mujer nabarra en la disyuntiva soberanista


La mujer nabarra en la disyuntiva soberanista
N. Munariz, Tutera-Nabarra

La lucha por la autodeterminación o quizás el viaje hacia la independencia o más la utilizada y acentuada últimamente, reivindicación de la soberanía plena se acentúan diariamente en la globalidad de la sociedad nabarra y lógicamente cada una de estas reivindicaciones o incluso todas ellas conjuntamente, tienen gran influencias en las cuestiones de la mujer y nuestras continuadas reivindicaciones.

Tanto en la ordenación del movimiento de la mujer en Nabarra, como en la confección de las estrategias de lucha, la perspectiva de la autodeterminación, la visión de la independencia y/o la recuperación de la plena soberanía, aparecen nítida y directamente ante nosotras. También están presentes la movilización y la lucha nabartzale, con todas sus múltiples derivaciones, que han creado un horizonte que afecta a nuestra vida de nosotras, las mujeres.

Tristemente a día de hoy, todavía somos pocas las mujeres que compartimos la lucha política con los hombres de este País. Nosotras debemos de ser conscientes que, a pesar de las buenas intenciones de la mayoría de los hombres nabarros, no podemos delegar en ellos nuestras libertades personales, nuestros derechos de genero (aborto libre, etc.) y nuestra reivindicación de igualdad, por ello, nosotras las mujeres nabarras, debemos involúcranos más, tanto en número como en capacidad de decisión, en los diferentes actos que promulgan la autodeterminación, la independencia y/o la soberanía plena a lo largo de la geografía de Nabarra.  

No podemos permitir, a aquellas y aquellos que pretendan diseñar cuestiones teóricamente feministas desde los supuestos de la postcolonización, sin llegar a especificaciones en las medidas igualitarias en el debate actual. Las diferentes asambleas feministas realizadas a lo largo y ancho de la colonial Nabarra,  tienen varias experiencias sugestivas en este campo, pero no todas ellas se han resuelto satisfactoriamente.

Las mujeres nabarras somos capaces de sentir en lo más hondo de nuestro ser, como cualquier otra mujer de este mundo, cualesquiera de las continuadas injusticias cometidas contra las mujeres de la Tierra y privativamente contra la totalidad de nuestra Nación. Por eso sentimos en nuestros vientres  todos los lamentos  de los hijos e hijas de Nabarra.

En fin y a modo de conclusión, para facilitar los deseos de autodeterminación, independencia y/o soberanía existentes en esta Nación, la mujer nabarra debe de participar de manera activamente patriótica y de forma combativa por el bien de la igualdad de género sin tener que esperar a luchar por ella tras la autodeterminación, la independencia y/o la soberanía plena tan necesaria para nuestro País y para nuestra Nación Nabarra.

2012/07/27

Amaiur: Betiko argia

Rio 2016

Rio 2016
Iñigo Saldise Alda

En el año 2008, concretamente al concluir las Olimpiadas de Beijing, República Popular de China, realice un escrito en el que se vasa este. Espero que en el año 2016 ya no deba adecuar de nuevo el presente trabajo, ya que eso significaría que el Estado de Nabarra habría recuperado la plena independencia y soberanía en el transcurso de los próximos cuatro años.

Pierre de Frédy, barón de Coubertin, es conocido como el padre de los Juegos Olímpicos Modernos, que tuvieron su inicio oficial en el año 1896, concretamente en la hermosa y clásica ciudad de Grecia, Athína. Con ello se cumplía el sueño de este noble francés, que consistía en unir en una variada y extraordinaria competición a todos los deportistas del mundo, bajo el código de la unión y la hermandad, sin ningún ánimo de lucro y sólo por el deseo de alcanzar la gloria. El competir por el competir como máxima,  con una frase que dejó para la posteridad:

“Lo importante es participar”

En este año 2012, se están realizado los Juegos Olímpicos número XXX en la cosmopolita ciudad de London, Reino de Inglaterra. Ni en esta Olimpiada, ni en ninguna de las anteriores, el Estado de Nabarra ha podido participar, sencillamente por ser una colonia española y francesa tras las diferentes ocupaciones militares ilegales, realizada por ambos Estados imperialistas y colonialistas a lo largo de la historia del Estado de los vasco(ne)s, anteriores todas ellas a la creación de los Juegos Olímpicos Modernos.

Por el contrario, han sido numerosos los atletas vasco(ne)s, a lo largo de la historia de estos JJ.OO., que han participado en ellos, incluso los hay, que han ganando medallas. Dejando a un lado a los vascos de la diáspora y mirándolo fríamente desde una relativa distancia, a parte de ser unas medallas que provocan una gran admiración, indudablemente debido a su gran trabajo y esfuerzo, hacia sus personas por parte del resto del Pueblo vasco(n), son también ciertamente contraproducentes a los interés libertarios de la Nación Nabarra, debido a que son medallas de esos imperios colonialistas extranjeros, los cuales nos niegan la libertad, la independencia, la soberanía y facilitan además, la perenne colonización que sufrimos los naturales del País de Nabarra.

Es posible que muchos de esos vasco(ne)s, se sientan y sean realmente españoles y/o franceses, pero también es cierto, que si dichos deportistas se niegan a competir por esos imperios extranjeros que ocupan y colonizan el Estado de Nabarra, son automáticamente sancionados por las respectivas federaciones española y francesa, siendo éstas sanciones debidamente reafirmadas por los Organismos Internaciones pertinentes, contradiciendo la Declaración Universal de los Derechos Humanos que firmaron.

No cabe duda que el sueño de todos los y las deportistas es participar, competir e incluso ganar si es posible en los Juegos Olímpicos, incluido en ese sueño a los vasco(ne)s de esta parte de Europa, por ser el mayor exponente en la competición deportiva mundial. Por ello, estoy convencido además, que nuestros atletas se guardan muy mucho, de realizar actos soberanistas o independentistas, ya sean ondeando las banderas de su Estado ocupado o realizando unas declaraciones de política soberanista e independentista, debido en gran medida a las represalias más que seguras represalias que sufrirían provenientes del Reino de España y de la República de Francia, que serían ratificadas por los Organismos Internacionales como ya he mencionado antes, de los cuales está excluido nuestro Estado, Nabarra.

Así por tanto, debemos seguir trabajando para que en un futuro próximo, concretamente durante los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, República Federativa do Brasil, nuestros atletas, hombres y mujeres, entren por fin orgullosos y orgullosas al estadio olímpico en el día de la inauguración, marchando sonrientes tras la bandera roja de nuestro Estado, Nabarra.

La batalla de Orreaga

La batalla de Orreaga
J.J. Labiano, Arazuri-Nabarra

El 15 de agosto del año 778 una terrorífica batalla sobrecogió al Pirineo vascón. Durante largas horas, miles de personas se machacaron con armas de metal hasta la muerte. En cuanto no quedó perdedor alguno con vida, los vencedores de la jornada se retiraron. Fue el enfrentamiento armado más grave de su época, un hecho que conmocionó a la Europa del siglo VIII.

El marco histórico
El año 476 ha sido considerado por la mayoría de los historiadores como el final del Imperio romano. El Imperio romano, auténtica cárcel de personas esclavizadas y sometidas, era un robo armado a la libertad, que escondía bajo su débil capa de refinado barniz a un infortunado y apolillado aglomerado de Pueblos. No es de extrañar por tanto, que las revueltas sociales y sediciones populares estuvieran al orden del día. De ahí que cuando el Imperio terminó por hundirse en el siglo V, hubiera territorios libertados por doquier, ya fueran estos bajo unas repúblicas comunitarias multirraciales o con atribución de confirmaciones nacionales en unidades organizativas convenientes y propias, lejos de las formas impuestas por el imperialismo esclavista romano-cristiano.

Esto mismo sucedió en Vasconia, esa tierra de lengua euskaldun, vestigio preindoeuropeo, que desde los aún olvidados límites occidentales y meridionales, ocupaba casi todo el Pirineo y descendía por las llanuras aquitanas hasta la ciudad de Bordele-Burdeos. Intentar definir hoy día cuál era el peso de la maquinaria represora romana, la posterior rebelión social y la lucha nacional en el año 476, es pedir mucho más de lo que conocemos. Lo único seguro es que el Imperio romano se movía en retirada ante el auge de las formas alternativas de la población vascona, con un enfrentamiento vigente que se daba a todos los niveles, evidentemente también armado.

Pero el Imperio romano, en contra de lo que nos dice la opinión general, no cayó. Solo se transformó, y la estatua Imperial de jaspe albino dio paso a un monstruo con aspecto romano, ropajes cristianos y zarpas germanas. En síntesis, se llevó a cabo un nuevo reparto del mundo, al cual tampoco estaban convidadas las naciones que habían resistido a más de medio milenio bajo la sanguinaria espada de las legiones romanas.

Naciones que en los siglos siguientes resistieron a la asimilación mientras les fue posible, conservando las libertades recuperadas durante el desmayo de la aglutinación y centralización Imperial. Libertades en el ámbito jurídico que contaban con diferentes variaciones en el Derecho. Ahí está nuestro Derecho Pirenaico del cual un rescoldo son los Fueros. Este Derecho propio de los vascones nos muestra papel social del grupo, de la mujer. Con un carácter religioso que apuesta por el paganismo, el animismo ancestral. Un sentido económico sin obediencia a los centros de poder mundiales. En materia lingüística independiente, mediante la revitalización de las lenguas nacionales en perjuicio de las impuestas desde el exterior. En resumen, poder político y soberanía plena para Vasconia.

Los siglos V, VI y VII vieron con el agotamiento del nuevo sistema establecido desde arriba, en el continente europeo, era incompetente para frenar el expansionismo libertador que defendían algunos Pueblos como los vascones. Unos Pueblos que ahondaban en sus realidades internas, creando mundos cada vez más distantes de la faraónica obra en la que confiaban y confesaban el Papado, junto a los nobles y reyes germánicos. Visigodos y francos eran unos instrumentos ineficaces de tropas contra los vascones, al tiempo que el desafío musulmán les quitaba fuentes de financiación al sur y al este del Mediterráneo.

Diversas razones, entre las que no hay que minimizar un potente crecimiento demográfico en ciertas zonas de Europa, unido a una dura voluntad del ya consolidado nuevo sistema europeo, que tenía como objetivo político-militar y religioso, zanjar la cuestión libertaria de los Pueblos como el vascón, aceleraron el nombramiento de un nuevo emperador en Occidente tras siglos vacío. Esto llevó a la ruina a los proyectos alternativos con base nacional como el vascón.

La batalla
En el siglo VIII, derrotada la resistencia vascona a lo largo de las amplias tierras de estos al norte del Pirineo, tropas vasconas presentaron batalla en las cercanías de París, disponiendo de líneas de abastecimiento y fortificaciones en el hoy centro francés. Carlomagno, que ha pasado a la historia como el genocida de vascones y bretones, decidió concluir su tarea y para ello, quiso someter todo el valle del Ebro, entonces en manos de dominaciones musulmanas. Un plan táctico claro cuyo objetivo fue la ciudad de Zaragoza. Un fin estratégico, el control de los vascones.

Con un imponente ejército de mercenarios bien pagados y procedentes de mil rincones de Europa, los mandos imperiales francos entraron divididos en dos cuerpos, al este y al oeste del Pirineo. Fracasada finalmente la toma de la ciudad de Zaragoza, y presuntamente alarmados por la rebelión del Pueblo sajón, Pueblo germano que vivía subordinado bajo la bota imperial franca, Carlomagno ordenó el regreso.

De vuelta, Carlomagno arrasó cuanto pudo para lograr al menos algunos de sus objetivos originarios. Es en este contexto donde la quema y destrucción de Iruñea queda encuadrada. Pero por aquel entonces, Vasconia ya contaba y gozaba de una organización propia. Puertos, ciudades, industrias y tecnología punta militar que, pese a las inestables labores defensivas que resultaron inútiles durante decenios, les permitió a los vascones a concentrar de nuevo un importante ejército nacional en el Pirineo occidental, con todo tipo de provisiones y mandos para miles de combatientes que, estos sí, eligieron con mimo fecha y lugar, para propinar un terrible golpe al ejército imperial franco.

Fue la mayor victoria vascona frente a la potestad del sistema imperial. Miles de mercenarios extranjeros, soldados de élite, quedaron en el campo de batalla muertos por las armas vasconas, entre ellos Roldán, sobrino del mismísimo Carlomagno y perfecto de la marca de Bretaña. El Estado Mayor imperial franco se dejó la piel en la batalla, pero Carlomagno futuro emperador de Occidente, se salvó.

Desenlace
Tres años más tarde de la gran victoria vascona o nabarra en Orreaga, un ataque masivo combinado desde el Califato de Córdoba y del Imperio franco de Carlomagno, aliados por aquel entonces, llevó a la ruina y a la desesperación del conocido como Ducado de Vasconia, el cual apenas pudo resistirse. Las crónicas de la época hablan de numerosos y compactos grupos a lo largo del Pirineo occidental, que en fechas posteriores pretendieron hacer frente a ejércitos muy superiores. Sólo quienes se sometieron al nuevo orden mundial salvaron sus vidas, otros lucharon hasta el final. Aquellos jefes militares que optaron por la rendición realmente se vendieron al imperialismo invasor.

Pero debido a derrotas como la de Orreaga, el sistema imperial no pudo implantarse del todo y cambió la estrategia del exterminio por una estrategia de absorción, manteniéndose durante toda la Edad Media una independencia menguante para las tierras de Vasconia. Es en este contexto en donde debe situarse la creación del  Reino de Iruñea, luego de Nabarra.

2012/07/26

Nabarrako Estatua graffiti

Iruñea: 24, 25 y 26 de Julio del año 1512

Iruñea: 24, 25 y 26 de Julio del año 1512
J.J. Labiano; Arazuri-Nabarra


El 24 de julio del año 1512, un ejército español, extranjero e invasor, acampaba  en las puertas de la ciudad de Iruñea, concretamente en la Taconera. Este ejército invasor estaba formado por 15.000 soldados pertrechados con veinte piezas de artillería y un gran número de armas ligeras de fuego. Por otro lado, Iruñea no era una ciudad-fortaleza, sin apenas artillería y con un vecindario entre 6.000 y 10.000 personas entre hombres, mujeres y niños.

Ese mismo día, los jurados de Iruñea acudieron  al convento de Santa Eulalia, que previamente había sido saqueado por la soldadesca española, donde en una de sus mejores instancia se encontraba el jefe del ejército extranjero, el duque de Alba. La intención de los representantes de Iruñea era presentar sus condiciones para la rendición de la capital del Estado de Nabarra. El duque español contestó lo siguiente:


“No son los vencidos quienes imponen leyes a los vencedores, sino que las reciben de éstos. Marchad pues y comunicad a vuestros convecinos que, o se entreguen sin condición alguna, poniendo en mis manos todos los bienes eclesiásticos y públicos -en cuyo caso disfrutarán de absoluta libertad y de sus haciendas-, o si no les placen estas condiciones, sepan que han de pasar por todo lo que acontece en el asedio de las ciudades: matanzas, sin respetar edad ni sexo; incendio de las haciendas, tanto eclesiásticas como privadas, y saqueo de toda clase bienes.”


La intimidación y el aplastamiento moral surtieron efecto y los representantes de la ciudad más antigua de los vascones se rindieron al invasor español. A las nueve de la mañana del 25 de julio del año 1512, con las tropas invasoras españolas engalanadas desfilaron y ocuparon la capital del Reino de Nabarra al son de las trompetas y los timbales entrando por la puerta de San Lorenzo. Ya dentro de la ciudad vascona, el jefe del ejército invasor y ocupante extranjero, el duque de Alba, recibió de manos de los regidores las llaves de Iruñea y el juramento obligado de obediencia.


El día 26 de julio del año 1512, Iruñea amaneció ocupada por el ejército invasor español. El vecindario de Iruñea había perdido su libertad y el miedo a la soldadesca ocupante española se apoderó completamente del mismo.


Ilustración de Martín Altzueta

2012/07/24

Nafarroa Bizirik-Graffiti-Iruñea 2012

NAVARRA, ENTRE EL ESCARBUNCLO Y LAS CADENAS

Escudo de Enrique III de Nabarra
y IV de Francia. 1605 Pau-NA
NAVARRA, ENTRE EL ESCARBUNCLO Y LAS CADENAS
Jaime Albillos Arnaiz; Heraldista nabarro

Presentando a Garci Alonso de Torres, rey de armas de Aragón
La famosa polémica entre el escarbunclo y las cadenas (¿?) del escudo del reino de Navarra está magníficamente resuelta por Garci Alonso de Torres, rey de armas de Aragón. En su importante obra BLASON DE ARMAS ABREVIADO (año 1496) soluciona esta eterna discusión de una forma muy sencilla, apoyándose únicamente en lógicos argumentos de técnica heráldica. El mencionado cronista era un experto en el mundo de los oficiales de armas europeos. Se conoce que viajó por Francia, Alemania, Borgoña, Inglaterra y Flandes.

 Destacando la actividad principal del histórico personaje
De este histórico personaje se conoce lo siguiente: “......rrey d´armas del muy alto e muy poderoso e más católico prinçipe don Fernando, por la graçia de Dios quinto rrey de Castilla y segundo rrey de Aragón......”

 Comentando sobre la eterna discusión entre el escarbunclo y las cadenas (¿?)
En dicha importante obra se puede leer lo que sigue: “......traen los dichos rreyes de Navarra aquellas cadenas. Pero a esto yo no sé qué rresponda, salvo que las harmas que traen los dichos llamamos en harmería escarbunclo, y no cadena, porque si cadena fuese no era neçesario quitarle el nombre,.......”

Insistiendo en el comentario del apartado anterior
Son muy esclarecedoras y definitivas las líneas que se pueden leer en el último párrafo. Hay que valorar mucho que están escritas por un personaje tan histórico, tan documentado y tan poco sospechoso de navarrismo apasionado como Garci Alonso de Torres. Después de exponer con vacilación, yo no sé qué rresponda, manifiesta esta rotunda afirmación: porque si cadena fuese no era neçesario quitarle el nombre, ¿qué más se puede añadir 500 años después? Es decir, nos encontramos ante un final del debate, resuelto con sencillez, utilizando simplemente el sentido común y las normas propias de la ciencia heráldica.

Intentando finalizar esta eterna polémica
Estas reflexiones de Garci Alonso de Torres están contenidas en la literatura especializada y han sido presentadas en varias ocasiones a distintos colectivos navarristas. Sin embargo, la discusión heráldica continúa activa y apasionada. No se entiende fácilmente por qué esta polémica, derivada de las leyendas nacidas tras la batalla de las Navas de Tolosa, sigue contando con tantos partidarios. Es descorazonador ver que no parece que hayan tenido eco los argumentos presentados, y que zanjan la cuestión definitivamente.

Trabajo facilitado por el heraldista nabarro Jaime Albillos Arnaiz

2012/07/23

Abuztuak 15: ORREAGAKO GATAZKA

Reino de por sí y reincorporación de Guipúzcoa

Reino de por sí y reincorporación de Guipúzcoa
Álvaro Adot Lerga; Doctor en Historia y colaborador de proyecto en Columbia University in the city of New York
http://www.noticiasdenavarra.com/2012/07/23/opinion/tribuna-abierta/reino-de-por-si-y-reincorporacion-de-guipuzcoa

A conmemoración de los 500 años de la conquista de Navarra viene suscitando desde hace tiempo el interés de diversos historiadores por conocer mejor la historia del reino desde el período previo a la invasión y conquista de 1512 hasta la conclusión en 1529 de lo que en su época se conoció como la guerra de Navarra, que tuvo como resultado la ruptura y división del reino pirenaico en dos, quedando la Navarra peninsular, o Alta Navarra, bajo la corona hispana y Ultrapuertos, o Baja Navarra, independiente, bajo el control de su rey legítimo, Enrique de Albret.

Hoy en día siguen existiendo muchos aspectos de aquel periodo que permanecen desconocidos y otros que están poco estudiados. A nadie se le escapa que los acontecimientos ocurridos hace 500 años siguen levantando ampollas y polarizando a la sociedad navarra, principalmente porque en ciertos sectores siguen pesando más los sentimientos del presente que el conocimiento del pasado, como expone Peio J. Monteano en la presentación de su libro La Guerra de Navarra, y también por la obsesión de algunas tendencias historiográficas de seguir a pie juntillas antiguos y desfasados tópicos ideados por cronistas y eruditos, como si fuesen dogmas incuestionables, que a menudo surgieron con objetivos distintos al de la búsqueda del conocimiento histórico.

Y si hay algo que sabemos quienes llevamos muchos años ejerciendo el trabajo de historiador, es que, para estudiar la historia raramente son válidas las simples explicaciones del blanco o negro. En todo lugar, la sucesión histórica de acontecimientos y de nuevas situaciones han tenido como consecuencia el surgimiento de nuevas mentalidades que conviven con otras preexistentes, que por otro lado no permanecen estáticas y también evolucionan. Por ello, el historiador debe estudiar cada periodo histórico en su contexto, siempre con rigor, sin sentimentalismos ni prejuicios, ya que, de no hacerlo, inevitablemente cae en los pecados imperdonables que ya expuso el gran historiador Marc Bloch, como son el anacronismo y el determinismo. Y esto es nefasto, ya que conlleva un delito mayor: el engaño y la utilización de la sociedad a voluntad.

Como preámbulo al aspecto que voy a presentar al lector, debo exponer que hoy en día al hablar de una posible unificación de Navarra y el País Vasco, hallamos opiniones encontradas en los diversos sectores políticos navarros. Al margen de las divergencias existentes y sin entrar en ellas, ya que ello en modo alguno es motivo del presente artículo, considero que los lectores deben tener en mente que, en la actual norma suprema del ordenamiento jurídico de España, es decir, en la Constitución española de 1978, se recoge la Disposición transitoria cuarta, en la que se plantea la posibilidad de unión de ambas comunidades, siendo el único caso en el que dicha Constitución permite la existencia de una federación de estas características.

La diversidad y confrontación de opiniones que apreciamos en la actualidad no siempre existieron en el ámbito de las instituciones representativas navarras. Acudiendo al pasado, en concreto al momento histórico de gran relevancia que se conmemora este año, sabemos que las Cortes Generales de Navarra adoptaron una postura oficial al respecto, que quedó expuesta en las actas de Cortes del Reino de 1516, es decir, solo un año después de la conocida como acta de incorporación de Navarra a Castilla (que no olvidemos, fue acordada por las Cortes de Castilla de manera unilateral, sin estar presente ni un solo representante del reino de Navarra).

Las Cortes Generales de Navarra acordaron y expusieron la siguiente solicitud a Carlos I: "Como el reino de Navarra ha sido y es reino por sí e tiene su chancillería, y antiguamente solían ser así del dicho reino la provincia de Guipúzcoa e tierra de Álava, por especial la villa de Los Arcos con sus aldeas y la villa de San Vicente, Briones y Laguardia con sus aldeas e tierras, los cuales ha poco tiempo que se enajenaron, y hay causa para ello y es todo uno, en que el rey católico mandó hacer la unión del reino de Navarra a Castilla, suplicamos a Su Majestad que a su dicho reino de Navarra, ahora esta seiñalada merced y tierras, lugares sobredichos, mande venir con Navarra et sean incorporadas y agregados por siempre a la jurisdicción y chancillería del reino de Navarra".

Por medio de esta solicitud, el conjunto de representantes navarros expuso que el reino deseaba la incorporación de Guipúzcoa y Álava, teniendo presente que habían formado parte de Navarra, lo que legitimaba que fuesen reincorporados y agregados nuevamente a la jurisdicción del reino pirenaico. Los representantes de los tres estados navarros basaron esta solicitud en su condición de ser reino por sí, afirmando que Navarra lo había sido en el pasado antes de la incorporación a Castilla (1515), y también seguía siéndolo un año después.

De este modo, recordaban al joven rey de la Casa de Austria que Navarra poseía dicha condición de reino por sí, lo que para las Cortes navarras, ya en el año 1516, significaba que la relación con Castilla era la de dos reinos distintos, con una vinculación de igual a igual, de ningún modo la de un reino sometido a otro, por lo que las leyes de Castilla no podían ser aplicadas en Navarra ni viceversa. En base a ello, solicitaban la reintegración en Navarra, por siempre, de los territorios de Guipúzcoa y Álava, que antes de quedar adscritos al reino de Castilla habían formado parte del reino pirenaico.

Para finalizar, considero que resulta de interés que en este año (en el que se conmemoran en muy diversos actos públicos y privados la conquista e incorporación a Castilla), la sociedad conozca un poco mejor un aspecto concreto de la Historia de Navarra, cual fue la postura oficial que el conjunto de representantes del reino tuvo respecto a cuál debía ser la relación de la actual Navarra y otros territorios del País Vasco que anteriormente habían formado parte del reino, asunto que entonces fue motivo de interés general para las instituciones navarras y que 500 años después, aunque con distintos propósitos de los expuestos en 1516 por las Cortes navarras, sigue influyendo en la presente actividad política.

2012/07/22

¿SE INTENTÓ REIMPLANTAR EL ESTADO DE NABARRA DURANTE EL PRIMER CARLISMO?

Zumalakarregui y Don Carlos ante las puertas de Agurain durante las guerras Carlistas, dibujo recogido del Museo de Zumalakarregui de Guipuzcoa.

 

¿SE INTENTÓ REIMPLANTAR EL ESTADO DE NABARRA DURANTE EL PRIMER CARLISMO?

Aitzol Altuna Enzunza
No fueron pocos los que narraron situaciones de conato independentista dentro de las tropas carlistas vascas, algo que no resulta extraño cuando se habían producido pocos años antes procesos similares en las demás colonias españolas de allende los mares de las que los vascos participaron activamente.
El político e historiador mexicano Lucas Alamán (1792-1853), en “Historia de México”, demuestra que la mayoría de los conquistadores de América eran de Extremadura, en concreto de Badajoz y de Medellín, y que los que provocaron la caída del Imperio español fueron vascos: Xavier Mina, Mariano Abasolo, Juan de Aldama, Agustín de Iturbide o José Antonio Etxebarri (México), Nocoechea o Martín de Alzaga (Argentina), Luciano Elhuyar (Colombia) etc. El propio Simón Bolívar se sabía descendiente de vascos, pasó más de un año entre sus parientes y con los miembros ilustrados de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País Vasco antes de partir a luchar por la independencia de América.



Es más, tras la derrota en la Primera Guerra Carlista representado con el “Abrazo de Vergara” (31 de agosto de 1839), la mayoría carlista no aceptó el pacto firmado dos días antes en Oñati: 11 batallones aceptaron (3 gipuzkoanos y 8 bizkaínos), otros 22 lo rechazaron y partieron al exilio (los 13 batallones alto navarros, 5 gipuzkoanos y 6 alabeses). Estos batallones siguieron luchando por las libertades en América a donde partieron.


Se ha especulado mucho sobre las intenciones reales de la principal figura del primer carlismo vasco Tomás Zumalakarregi (Ormaiztegi 1788-Zegama 1835, Gipuzkoa). Algunos de sus coetáneos como Luciano Bonaparte (príncipe y vascófilo francés) y Agusti Xaho (pensador y político zuberotarra), hablan de él como el caudillo de la independencia vasca.


Es probable que tal idea no pasara por su cabeza o al menos no fuera un planteamiento bien formado y que lucha fuera por la defensa foral. A principios del siglo XIX, los diferentes territorios en los que se dividió el reino de Nabarra estaban acomodados a sus Fueros o leyes nabarras aunque fuera bajo un Estado o Imperio ajeno, de ahí el nombre de “estados separados” y después de “provincias exentas” que les dieron.


Así lo constató, por ejemplo, el periodista de guerra inglés Lauren: "(Zumalakarregi) No quería otra cosa que defender los derechos y libertades de su patria". Lo que sí se conoce (Mª Cruz Mina), es una carta de Zumalakarregi al pretendiente Carlos, para que tomase la corona de Nabarra de las "provincias vascongadas" (unidas y separadas por tanto de la corona española), pues esta lo merece aunque sea un territorio pequeño, "pero de gente leal y de héroes".


En el libro “Fueros y carlistada” Mikel Sorauren (edit. Nabarralde 2008) señala que fue el General carlista Maroto quien sembró la desconfianza del pretendiente D. Carlos hacia Zumalakarregi, pues creía que miraba más hacia la independencia (tal y como relata el propio Maroto en sus memorias
“Vindicación del General Maroto” 1846).


En esas memorias, el general carlista Maroto del “Abrazo de Vergara” (considerado un traidor por las tropas vascas), relata que en junio de 1839 las oficialidad del carlismo gipuzkoano ofreció le ofreció finalizar la contienda y proclamarse presidente de una república vasca de cuatro provincias. El general carlista Elio hablaba de “crear un estado carlista vasco-navarro”.


Segundo Flórez escribió la biografía autorizada del General Espartero (cabeza el ejército liberal enfrentado a los carlistas), en la que se relata que el general carlista Guerqué estaba con el bando “apostólico” o “los brutos” por la independencia hasta la muerte, pero fue fusilado en Lizarra-Estella por Maroto en febrero de 1839 tras una derrota de aquél en el campo de batalla.


Avinarieta, político, espía español y liberal que participó activamente en la contienda dijo: “Zumalakarregi era un instrumento secreto del gobierno francés, que supo lisonjear su ambición con la promesa de colocarla al frente de la federación de aquella provincias”.


El historiador Pirala en el año 1835 dijo en Baiona: “no se sabe cuales fueron las miras de Zumalakarregi, aunque hay barruntos para creer que se trataba de declarar la independencia de las provincias”.


Había quienes querían darle la corona de Nabarra a Zumalakarregi, que reinaría como Tomás I de Nabarra. Desde la Diputaciones vascas salió tal pretensión a la vista de ciertas connivencias internacionales, se le pide que acepte ser nombrado “rey de los vascos”.


Hubo también otros muchos actores secundarios de aquella contienda y alguno principal que hablaron sobre la independencia vasca fuera a parte de las intenciones de Zumalakarregi. El virrey impuesto a Alta Navarra, llegó a decir en 1834: “la guerra en (Alta) Navarra es un el día para aquellos habitantes una guerra nacional, y con corta diferencia lo es igualmente en las tres provincias exentas” (“Mapas para una nación” José María Esparza edit. Txalaparta 2011).

Debecout en 1836 en París: “los vascos podrán decir en su día: defendimos la independencia de Euscaria contra los españoles”.


Charles Dembouski que viajó por España entre 1838 y 1840 dijo: “Es evidente que la lucha ya no se sostiene sino gracias a la admirable tenacidad que caracteriza a los navarros y a los vascongados, ya su odio innato a los españoles que consideran como dominadores extranjeros”.


Augusto Von Goeben (1841), militar prusiano luchador carlista en su obra “Cuatro años en España”: “Los vascos están orgullosos de su origen, de su independencia y de sus prerrogativas, miran a los demás españoles como extraños y los desprecian como a tales”.


Louis Viardot (1800-1883), periodista francés de la época e historiador hispanista: “Si se reconoce de una que Navarra y las provincias vascas no luchan por otra cosa que su independencia, y no por la causa carlista, la cuestión se simplifica (…) ¿Por qué no hacer de las provincias vascas y Navarra una confederación independiente neutral, una Suiza de los Pirineos? (…) Ellas no se consideraron jamás como formando parte de España, han conservado siempre su nacionalidad”.


El escritor e historiador hispanista francés Prosper Mérimeé (1807-1870), habla también de que sería
conveniente erigir el País Vasco en un “Estado independiente”.


El zuberotarra A. Xaho en su libro "Viaje por Navarra durante la sublevación de los vascos" de 1835 relata la situación política con frases tan contundentes como:


“La independencia de la Federación Vasca se proclamará sin combate”.


"La envidia de los castellanos fue el primer motivo de esta guerra. No podían sufrir que las provincias vascas se administraran por sí mismas, en completa independencia, mientras que muchos empleos civiles y militares eran desempeñados en Castilla por vascos".


“Si el Gobierno francés, interviniendo contra Zumalakarregi, declarara la guerra de exterminación de
nuestra raza, tengo razón de creer que los vascos de Francia, en vez de marchar contra sus hermanos, no dudarían ni un momento en tomar una resolución dictada por los intereses de su gloria y libertad (…). El misterioso lazo de unión de la lengua nacional había sido suficiente para establecer entre nosotros desde el principio la misma confianza y familiaridad que si nos hubiésemos conocido
desde hace largos años”.


“Los navarros dan a los constitucionales el mote de negros, y comparan la revolución española con la sublevación de los negros: comprenden muy bien la emancipación de los castellanos, pero se niegan a asociarse a ella, y rechazan una comunidad social que traería para los montañeros, la pérdida de su independencia nacional y su libertad social”.


En el año 1838 un Proyecto de Bases redactado por la Diputación del que todavía se llamaba oficialmente “reino de Navarra”, proponía actualizar los Fueros, dejando la relación con España únicamente a través del monarca, como el Imperio austrohúngaro por ejemplo, es decir, como había sido hasta entonces. Los carlistas propusieron a Don Carlos tal y como queda recogido en el Boletín oficial de Navarra del 27 de mayo de 1838 bajo el título "Bases bajo las cuales Navarra y las Provincias Vascongadas seguirán adheridas a la monarquía de Carlos V":


1. Navarra y las provincias vascongadas formarán otras tantas repúblicas independientes, federativas de la monarquía española.


2. Cada una de las provincias de Álava, Guipúzcoa y Señorío de Vizcaya se gobernarán también según sus antiguos.


3. Navarra se gobernará también según sus fueros en el estado que tenían cuando se agregó a la Corona de Castilla en el año 1512 (sic).


En el año 1839 el Síndico de las Cortes de Navarra Ángel Sagaseta de Ilurdoz, hizo una propuesta similar, pero los carlistas iban perdiendo batalla tras batalla.


Incluso hubo un motín para reimplantar plenamente el reino de Nabarra, curiosamente entre los liberales, encabezados por el coronel León Iriarte y de Pablo Barricart (1837) -junto con otros muchos soldados liberales- a las afueras de Pamplona-Iruña, cuya sentencia de muerte decía: “(…) considerando asimismo por las declaraciones testificales que se comprometió bajo su firma a seguir y llevar a efecto la conspiración que tenía por objeto la independencia de Navarra, cuyo documento confesó el mismo Iriarte haber firmado (…)”.


Incluso en la Segunda Guerra Carlista, se dijeron cosas como:


El Correo Vascongado de corte liberal el 19-04-1873 se hizo eco de las negociaciones entre carlistas y liberales y señalaba que se ha llegado a “un acuerdo en todos los puntos, a excepción hecha de la independencia absoluta de las provincias vascas y Navarra que parece ser la única dificultad que aún resta por vencer”.


El noticiero “La Bandera Carlista” el 19-09-1875: “El país vasco-navarro antes que someterse a D. Alfonso (el pretendiente liberal), se proclamaría independiente”.


Elissé Reclus (1830-1905), revolucionario anarquista francés en “Nueva geografía universal”: “Cuando los habitantes del País Vasco de España tenían Fueros, constituían un Estado dentro de un Estado”.


El conocido historiador español Manuel Tuñón de Lara en su libro “Historia de España en el siglo XIX” (1974) añade otro aspecto de las Guerras Carlistas: “Por encima de hechos aislados anecdóticos, el rasgo esencial y original que tienen la guerra carlista en Euskalerria es su dimensión popular que viene a ser, ni más ni menos, el primer signo de formación de una conciencia nacional”. No cabe duda de que de aquellos lodos dieron lugar al nacionalismo vasco, pero no cabe duda de que aquellos lodos eran imposibles sin tener ya esa conciencia nacional que habría que buscarla en los 1.000 años del Estado de Baskonia-Nabarra (años 600-1620).


En su libro “Los vascos en la historia a través de Garibay”, el antropólogo español Julio Caro Baroja dice que el historiador gipuzkoano Esteban Garibay (s. XVI) tenía “la idea de que las libertades forales suponían la existencia de “un Estado dentro del Estado”, cosa que se pensaba y decía ya en tiempos de Carlos IV (s. XVIII-XIX)”.


R. Rodríguez Garraza, en 1839, al estudiar la Primera Carlistada, se preguntaba: “¿será posible transformar el reino más antiguo de la península de reino de por sí en mera provincia?”. Esta pregunta aún nos la hacemos los nabarros.


Pensamientos y reflexiones personales en torno a la normalización

Pensamientos y reflexiones personales en torno a la normalización
Iñigo Saldise Alda

Yo soy un patriota nabarro de firmes e inamovibles convicciones soberanistas, lo que me ha supuesto, en algunos casos, estar mal visto en el actual marco colonial que sufre Nabarra, cuya consecuencia más directa hoy día es estar en el puto paro. Además soy un gran amante de la libertad de expresión sin ningún tipo de limitación. Soy enemigo acérrimo de todo tipo de censura, pues la realidad histórico-política de Nabarra debe ser enseñada y denunciada. Odio al sectarismo. Aborrezco y combato con todas mis fuerzas el racismo. Lucho contra la estafa política y económica llevada a cabo por unos pocos y que la ocultan a nuestra sociedad bajo el nombre de Nabarra, aprovechándose del triste marco colonial que sufrimos. Soy un combatiente activo contra cualquier imposición ideológica, pues la imposición es sinónimo de dictadura, de fascismo, de totalitarismo.

Estos sentimientos y certezas, están interiorizadas hasta lo más profundo de mí ser, debido a la educación histórico-política y ética que realizaron mis padres, auténticos nabartzales, es decir, serios y verdaderos nabarraristas. Todo ello gracias a su rebeldía durante el periodo colonial del franquismo, siendo capaces de darme las enseñanzas necesarias para amar a nuestra Patria, para amar Nabarra.

Yo no he nacido sabiendo nuestra realidad histórico-política, claro que no, pues si afirmará eso debería estar encerrado en un hospital psiquiátrico. Todos mis conocimientos históricos son debidos a las primarias enseñanzas sobre nuestro Estado, Nabarra, llevadas a cabo por mi aita, Jotxe, y por mi ama, Txarito, añadiéndoseles las enseñanzas autodidacticas personales al leer los artículos y libros de diferentes historiadores y políticos nabarros. Ellos me mostraron la auténtica historia política de nuestros antepasados, que indudablemente fueron libres durante muchos siglos, y también la historia de aquellos y aquellas a los que violentamente les fue arrebatada la libertad. Me incentivaron en el amor a nuestra Patria al mostrarme la historia fervorosa y heroica de aquellos nabarros y nabarras que lucharon, de una u otra manera por recuperar, o mejor dicho, devolver a nuestro Pueblo-Nación de Nabarra, la independencia, la soberanía, en definitiva, la tan anhelada  libertad.

Todo ello realizando una obligada y profunda autocrítica personal diaria, pues como dicen los creyentes de alguna religión, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Estas reflexiones personales me han llevado a comprender que la única opción posible con la cual acabar con la actual situación de esclavitud que padecemos los nabarros y nabarras, es la consecución  imperiosa de la recuperación de la soberanía plena del Estado de Nabarra, pues ello acabará con este conflicto de más de 6 siglos de duración y más que concretamente traerá la paz definitiva a esta parte de Europa. Un Estado de Nabarra libre y soberano entre  la República de Francia y el Reino de España, con los cuales deberemos tener una buena relación comercial al ser nuestros vecinos.

Con este nuevo escrito pretendo una vez más, aportar mis pequeños conocimientos, mis personales pensamientos y mis interiorizadas reflexiones en beneficio de nuestra amada Patria nabarra. Aquellos y aquellas que me conocen de verdad, saben que todos mis escritos tienen la sana intención de contribuir al que podríamos considerar y nombrar como movimiento Estatal nabarro, para alcanzar la libertad de nuestro Pueblo-Nación, con mis limitados conocimientos históricos de nuestro Estado, Nabarra, estando enmarcados dichos conocimientos, pensamientos y reflexiones políticas exclusivamente dentro de marco estatalista y soberanista nabarro.

No cabe duda que todos mis escritos públicos están cargados con mis personales reflexiones patrióticas e incluso, con los diferentes matices particulares de mis pensamientos políticos interiorizados a lo largo de los años, pero esos sí, siempre encuadrados todos ellos en nuestro Derecho Pirenaico. Creo en mi País, también creo en la capacidad autodescolonizadora de mis compatriotas, y por ello divulgo constantemente las verdades históricas junto a algunas de las diferentes acciones soberanistas nabarras, buscando sinceramente con ello aunar o mejor dicho, agrupar a las diferentes fuerzas estatalistas, legitimistas, soberanistas e independentistas nabarras existentes, siempre y cuando se muestren entre sí un respeto mutuo obligado, con sus respectivas particularidades pseudopolíticas. Es bien sabido que quien no respeta, no es digno de respetar.

Los realmente patriotas nabarros y nabarras, indiferentemente de nuestras respectivas pseudopolíticas, estamos obligados finalmente a entendernos, partiendo desde el respeto mutuo, claro, pues así nos lo manda nuestro Derecho Pirenaico. Por ello debemos romper con aquellos políticos surgidos de los diferentes imaginarios que obvian, modifican y/u ocultan la realidad histórica de nuestro Estado, y que incuestionablemente han llevado a muchos de sus interesados defensores, dentro del actual periodo de crisis mundial, a vivir muy bien económicamente gracias a la eternizada esclavitud política y económica del Pueblo-Nación de Nabarra.

Eso sí, también estoy convencido de que debemos mostrar nuestro respeto y en algunos casos incluso admiración, con aquellos y aquellas que a lo largo de estos siglos de ocupación española y/o francesa, han mantenido una larga lucha durante sus vidas, independientemente de si la consideramos equivocada, que les ha conllevado tristemente a sufrir la tortura, las cárceles imperialistas españolas y/o francesas, incluso en muchos casos hasta la muerte. Personas manifiestamente de admirable corazón, de convicciones firmes y con un patriotismo en algunos casos descarriado por el desconocimiento de la realidad histórico-política y jurídica de los nabarros y nabarras, incluso de la trayectoria soberana de nuestro Estado, Nabarra, pero cuyo sufrimiento ha sido y será siempre aprovechado por esos “cuatro” vividores agradecidos, que continuamente favorecen al imperialismo del Reino de España y/o de la República de Francia en sus acciones diarias, las cuales legitiman el sufrimiento del Pueblo-Nación de Nabarra. Por tanto, desde mi patriótico punto de vista, es el momento de romper con aquellos y aquellas que colaboran rotundamente con el imperialismo español y/o francés, ya sea de manera consciente o inconsciente. Hay que apartarse de aquellos y aquellas que se encuentran en el entorno de los invasores-colonialistas españoles y/o franceses, que con sus acciones legitiman las “justicias” que encarcelaron, encarcelan y encarcelarán a los miembros de nuestro Pueblo-Nación de Nabarra

En definitiva, si realmente queremos alcanzar la normalidad tan largamente predicada, debemos buscar con total interés y convicción la verdadera unificación patriótica bajo nuestra bandera Estatal, la bandera colorada de Nabarra. Todo ello con vistas a trabajar de una manera absolutamente independiente con respecto a las coloniales instituciones imperialistas españolas y/o francesas, repartidas a lo largo y ancho por nuestra geografía vascona, ejerciendo así y de manera totalmente real la independencia, con vistas a generar y tener un Gobierno propio que se presente y nos represente ante el Mundo. Por supuesto un Gobierno de carácter provisional, lo más plural posible, hasta recuperar la plena soberanía de nuestro Estado, el Estado de Nabarra.

Para concluir, solo desde la total soberanía de nuestro Estado, de la independencia de nuestro Pueblo-Nación y desde la transcendental libertad, los nabarros y nabarras podremos finalmente hablar de que hemos alcanzado la normalización plena al quitarnos el yugo colonial-imperialista del Reino de España y de la República de Francia, recuperando finalmente la nacionalidad nabarra.

2012/07/21

GAUR: Sakana Bizirik!

1212 ospatzea, ospa egin eta baztango armarria!!

1212 ospatzea, ospa egin eta baztango armarria!!
http://baztangohaizegoa.wordpress.com/2012/07/21/1212-ospatzea-ospa-egin-eta-baztango-armarria/
Uztailako erdialdera Spainiar nazionalista zoldistak (kasposuak) eta Nafar erregionalista probintziatzale batzuk zerbait ospatu behar zuten. Aurten, azolagabiak (Nafarroan historia zehar benetan gertatutakoa axola ez zaiena) Nafarroa konkistatu eta espainiar koroan sartuz gain,orain dela 800 urte Jaengo Navas izeneko herrian izandako bataila ospatzekoa zuten. Hortarako Nafarroko gobernuak bi “ospakizun” horien ekitaldiak koordinatzeko Batzorde Antolatzaile ofizial bat izendatu ta aurkeztu zun ta guztiz.
1512ko konkista ankerra (badu “bemoleak” zorigaitzak, miseriak eta zapaltzea ospatzia!), 1212ko Tolosako Nabak bataila mitikoa eta manipulatuarekin batu nahi izan dute. “Batutze” horretan Nafarroko gobernua aparte, eliza (Iruñeko artzapezpikua), Espainiako gobernua, Opusa!! eta Cervantes Institutua buru gogor egon dira, doike! Nabasko bataila Espainiaren eraikuntzarako erabili izan bai dute betidanik, gaurko espainia han bildu zela erranez, errege kristauak batu zirela kanpotik etorritako atzerritarra fedegabeak botatzeo asmoaekin, errekonkista ohikatuz eta ia kasi spainia han sortu zela aldarrikatuz!!
Battle of Las Navas de Tolosa. Irudia Wikipediatik hartuta dago eta lizentiza askea du.
Egie da “historikoki”, peninsulako historioan garrantzi haundia dula bataila hau, zeren guda honen ondoren, musulmanek izandako boterearen gain behera etorriko zen, eta auletzia horren ondorioz ,hurrengo berrogei urteetan, kristauek hegoaldean eskualde aunitz berreskurako dute. Baña “politikoki” baitere egie da, Nabasko guda, arras mitifikatua eta “bertsio ofiziala” zerbait manipulatuta dagoela!! Han ezen batu iñor; Leongo erregea ez zen agertu (Gaztelarekin borrokan zegon eta Alfontso VIII.a Gaztelakoak Al-Andalus jausten zen biztartean zenbait gaztelu kendu zion) ezta ere Portugalekoa ere (zaldunak bidali zun) eta Nafarroko Antso VII .abehartuta joan zen, aita sainduak agertzen ez zenari eskumikatzearekin meatxatu bai zun eta berak lehenago eskumikatua izan zen. Guda horretan “spainarrien” elkartzea eman zena ikusten duteni argi izan behar dute gurutzada bat izan zela eta gurutzada zenez, Toledon bildu ziren zaldun hartean haunitz Europatik etorritako “ultramontarrak” ziren ; gehienak franziarrak (30.000 inguru zirela erraten dute) eta Santiago, Calatrava, Tenplu eta Malta ordenek ere gudarosteak bidali zituzten.
Inozenzio III.na aita Santuak aldarrikatutako eta gaztelako erregeak bultzatutako gurutzada izan , erregea almohaden beldur zegon eta aita saintuari gurutzadak izendatzea gustokoa zuen ( lehenago kataroen aurka albigense gurutzada aldarrikatu zun, 1202an lur santura laugarren gurutzada eta baita haurren bertze gurutzada bat). Elizaren historian, aita santurik boteretsuenetariko bat izan zen, Europako erregeen gainean bere gorentasuna aldarrikatu zuena. Musulmandarrentzat Al-Uqab gudua (Arabiarrez ezagutzen den bezala) gerra saindua izan zen ere eta Muhammad An-Nasir (Miramolin) kalifaren ejerzitoan al-andulusitarrak aparte, Afrikartarrak (gehienak) eta Arabiar mundu guztietatik bolondresak jihadera etorri ziren. Erlijio eta lurrak berejanatze guda huntan, garaileen ondokoak batalla mitifikatu eta kondairez romantikoz estaliko dute.
Kondaira hoietako bat nafarroaren armarria edo kateena da, hain justu Antso VII.nak imesebelei ( Kalifaren Goardia Beltza eta kateaturik denda inguruatzen zutenak) apurtutako kateena. Geroko iturrien arabera, Errege Naparra, bere hegalean soldadutza borrokatzeari ekin ziola aprobetxatuz, Al-Nasir zegoen lekurantz jo zuen eta azken defentsa hartu zuten mendean: imesebelena. Nafarrek hauen kateak apurtzeko lehendabizikoak zirenez, Antsok kateak eraman zituen Nafarroako armarria jartzeko asmotan. Akaso fisikoki kateak ekarriko zun, bederen ala diote bai Orreagan, bai Tuterako katedralan eta Nafarroako jauegian dauden kate puskak, baina armarrian patu?…
Lizarrako San Migel Elizan (1160) karbunkloa aurki daitekela. Argazkia http://ujue-uxue.blogspot.com.es-tik hartuta dago
Orain berriki, irakurri dut batalla hau desmitifikatzen duen liburu interesgarri bat, liburua Ambrosio Huici Mirandaren Estudio sobre la campaña de Las Navas de Tolosa” da eta Pamielak 2011an editatu arren liburua orain dela 100 urte idatzia izan zen!. Ambrosio Huici arabista naparrak, 1912an egindako ikerketa historiko zorrotzan porrotera botatzen du Nafarroko bataila honen iguruko kondaira guztiak. Huicik frogatzen du, egun horietarako Sancho VII.a arras zaharra zela (60 urte inguru) eta Toledora 200 zaldunekin agertu zela (kopuru eskasa jakinda kronikak dioten bezala 70.000 mila kristau parte hartu zutela, beno dutu hau gaur egun ere dudetan jartzen da eta guztira kristauak 10.000 mila inguru izanen zirela pentsatzen da.) beraz, Nafarroako rola ez zen hain garrantzitsua izan. Baita ere kateen mitoa apurtzen du erranaz (eta frogatua dago) Antso Azkarrak arrano beltza erabiltzen zula eta arrano beltza segitu zun erabiltzen batalla ondoren eta Tuteran gaixo, deprimitua eta arras gizena hil zen artio. Hori ba.i bere oinordekoa Txanpainako Tibaltek ( Antso VII.aren iloba) aitetxiren ( Antso VI.a, Jakituna) armarria diseinu berri batekin berreskuratuko zun, haxe da, karbunkloa (edo zortzi puntako euskal izarra) pomelatua eta itxita. baña ez kateak! nahiz eta dirudi edo denborarekin karbunko itxia, kateetan bilakatuko den!. Baiana Huicik zion bezala kateena kondaira da, kokista ondorengo kondaira eta afera, ikur zaharrei erranahiak bilakatzen zen garaikoak. Hain justu XVI. mendean, kristauen kontrareforma barne, armarriko beso pomelatuak kateaz ordezkatuak izanen dire.
Bitxia da Tibaldo eta bere ondokoak erabili zuten armarria eta zigilua Navaseko batallako baino lehenago zenbait tokitan agertzen zaigula. Adibide gise Tomas Urzainki aipatzen du Lizarrako San Migel Elizan (1160), Chartres katedaleko errelieve batean (1164) eta Iruñako katedralan dagoen Bibliako miniaturetan (1189) karbunkloa bai itxia ta bai irekia aurki daitekela, ahaztu gabe lehen aipatu dugun bezala “Azkarraren ” aita “Jakitunak“, armarria eta zigilutan erabiltzen zula. Baina armarriaren “eboluzioa” modu errex batian ulertzeko ta ikusteko, nabarlur blogeko “Origen y evolución del escudo de Nabarra” artikuluaren esteka uzten dizuet.
Tolosako Navasko bataila. Nafarroako jauregiko aurkitzen den tapiza.
Mitoak autxitz segituz, aipa behar Antso VII.aren irudi ezagunena, Nafarroako jauregiko tapizan agertzen dena da, baña errepresentazio hori errealitatearekin zerikusi gutti dauka. 1950-52 an Vicente Pascual-ek indako tapizan, Napar erregea zaldi zuri eder batean (Santiago “matamoros” gogoratu nahi du) agertzen da, baña kronikak diote Antso Azkarra hain haundia zenez (2.22m neurtzen zuela diote) ez zela zaldi sendorik eramaten ahal ziona eta leku batetik bertzera, mando baten gañean joaten zen!!!
Erresumako mitoak utziz eta zulo berde huntara bueltatuz erran behar, baztandarrak ere, gure mitoak eta kondairak daukagula batalla hunten eta armarri xakedunaren teori bat gudan hontan daukagu. Antso VII.arekin joandako 200 zaldunetan, bertze bazuen artean baztandarrak baziren, badirudi trebeak zirela eta fama ezaguneakoak, zeren kroniketan nabarmaentzen bai dute Antso VII.arekin zetorren baztandarrak eta Kalatraban napar erregea sartzerakoan aipatuko da bere ondoan zamalakatzen dutela “..los afamados peones de las poblaciones del Valle del Baztán”.
Baztandarren buru Juan Periz de Baztan zijoan Amaiurko jauna eta jatorriz familia Azpilkuetarra (baitere Laguardia, Puñicastro, Dicastillo eta Bianako), erreinuko alferez nausia, hau da estandarte reala eramaten zuna eta gudan nabarmendu zena. Kondaira dio baztandarra edo “baztandarrak” ausartzia eta trebezia erakutsi zula edo “zutela” eta bere erregearekin batera senegaldar guardia beltzaren (imesebelak) kateak apurtu ondoren, Miramolinen (Muhammad An-Nasir) dendan sartu zirela, denda erdia xake bat zegon eta erregeak, joku hori bi ejerzitoen arteko borroka irudikatzen duenez, baztandarrei armarri gise eman ziela.
Baña armariaren jatorriaz ez da teori bakarra, zeren bada bertze bat erraten duna ( Goienetxek 1685ko “Executoria de la Nobleza, Antigüedad y Blasones del Valle de Baztan” liburuan), Armarria Antso Abarka erregea eman ziela baztandarrei, hauek Alfontso Gonzalez de Baztan gidaritzapean erregea frantsesetik salbatu zutelako ” biziza taulan gañean patuz”. Teori hau berbera eta lehenago, 1558ko Argote de Molina-ren “Historia de la Nobleza de Andalucía” idatzian agertzen zaigu, baña kasu hontan ez baztandarrei orokorki ematen dio xakea, baizik Alfontso jaunari espreski. Puntu hontara iritsiz beharrezkoa da erratea Antso Garzes II.Abarka” Iruñako erregea izan zela 970-994 bitarte. Bertze bertsio bat dio (1630 datakin, Manuel Olondriz IrigoyenNoticias históricas y datos estadísticos del Noble Valle y Universidad de Baztán” bildua) , frantsetatik baztandarrek salbatutako erregea Antso Gartzes IV.a “Peñalengoa” izan zela (Iruñeko erregea 1054 - 1076).
Teori hau erregen nahasketa izan arren egie izaten ahal zen, baña… fidagarritasuna akats haundi bat dauka, zeren errege horien agintaritzetan edo erregealdietan “heraldika” oraindik ez zen sortu. Heraldika erraten ahal da Europako mendebaldean XII. mendearen erdialdera sortu eta XIII. mendean zabaldu zela. Garai horietan zkasketa agertzen da (yelmoa) eta aurpeggia tapatzen dunez, zaldunak bertzetatik zautzeko edo nabamentzeko ezkutua kolorez eta geroxago ikurrez margotzen hasiko dira.
Hau guzie eta iritsi zaigun Baztango armarri bate nlehendabiziko irudiak erdiarokoak (XII. mendekoak) direla (zigiluaetan) eta gañera, Faustino Menéndez Pidal, Mikel Ramos eta Esperanza Ochoa de Olzaren “Nafarroako Erdi Aroko Zigiluakliburaua agertzen direnak, Juan Periz de Baztan ondorengoak direla; bere semearena Gonzalo Ibáñez de Baztan, (1254-1280 nafarroko alferea izanen zena) eta honen semearena Juan González de Baztan (gerora Bazan gaztelan finkatu bai zen) pentsatzen ahal da, akaso Baztan leinua (familia) Navasko gudan lotuko zula, izanez teori hori bederen “egiazkoena” …beno baita ere, urte eta mende haunitz erran da udaletxean zegoen bandera, Navas de Tolosakoa zela eta baztandarrak bere gibelian jon zirela eta eztakizer ta badakizer… gero jakin da, ikerketa zientifiko zehatz ta serio baten ondoren…kontatzen zen guzie kondaira hutse zela, soilik kondaira erromantiko bat… bataila honetaz kontatzen den gehiena bezalaxe!!!.
Juan Gonzalez de Baztan-aren 1275ko dokumentu baten zigilua.
Gonzalo Ibañez de Baztan-aren (Nafarroako alferea) zigilua.

Pos hau iteko hurrengo materiala erabili da.
Estudio sobre la campaña de Las Navas de Tolosa (Pamiela, 2011). Ambrosio Huici Mirandar.Origen y difusión de las armas de Baztán. (Principe de Viana, 2005). Andoni Esparza Leibar.
Facerías de la cuenca Baztán-Bidasoa. (Príncipe de Viana 1967). Eulogio Zudaire Huarte.
El Noble Valle y Universidad de Baztán, grupo normativo regulador y organización administrativa. (Revista Jurídica de Navarra 1995). Juan Cruz Alli Turrillas.
Origen y evolucion del escudo de Nabarra. Nabarlur bloga.
Wikipedia.
www.enciclopedianavarra. Baztan, los linajes.

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda
ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

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©NABARTZALE BILDUMA 2011

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